Tour Nacional
Realmente no sé como ponerle a esta nueva historia, así que de mientras tendrá este nombre pues no se me ocurre ningun otro, si alguien tiene una buena idea, pues a ver si me la dice. Perdon por no haber escrito antes.
Es una colonia tranquila como cualquier otra, ubicada en medio de las dos más conflictivas de la zona convirtiendola en el campo de batalla de varias pandillas. La gente ya estaba acostumbrada a ello, pero como buenos méxicanos, se quejaban de la inseguridad más escondian a sus hijos que participaban en dichas riñas.
El camión se tarda aproximadamente 20 minutos en pasar, son dos rutas distintas que llevan a los pasajeros hasta el centro de la ciudad de Monterrey en el estado de Nuevo León (al noreste de México). La diferencia entre las dos rutas de camiones termina en esta colonia y a su vez empíeza, pues es en este punto donde las rutas se juntan y son iguales hasta su regreso desde el centro de Monterrey, donde se separan y abarcan otras colonias nuevas. La ruta urbana que pasa por esta colonia es de las mejor que hay, o al menos esa debe ser la explicación del por qué siempre van llenas de gente, incluso colgados de la puerta, situación que se calma entre las 9 de la mañana y las 12 del medio día.
Claro, en medio de todo este caos el amor sembró su semilla en el joven corazón de un chico que se siente afortunado por conocer a quien es el amor de su vida. Nuestro amigo se llama Raul.
Raul trabaja como empleado para una tienda de autoservicio llamada Megamart, en el departamento de cajas, dicho de otra manera, es cajero. La sucursal en la que trabaje queda cerca de su casa, así que para él el transporte no es un problema, todos los días camina hasta su trabajo. Ser empleado de esta tienda no es de gran satisfacción, aunque Raul no entiende como ya ha durado un año en dicho empleo. Cada semana cambia de turno, en la tarde entra a las 14:00 horas y sale aproximadamente hasta la media noche, mientras que de día puede variar su hora de entrada la cual puede ser a las 7:00, 8:00 o inclusive a las 9:00 horas lo cual depende la hora de su salida, cumpliendo 9 horas de trabajo; si es que la clientela no ha abarrotado la tienda.
Como cajero tiene que soportar clientes ineptos, estupidos, tercos, imbeciles y poco pacientes que se creen la "divina garza" sólo por poder realizar sus compras en Megamart. Son clientes que no entienden que los empleados son humanos y que también merecen comer y descansar, son clientes que no les importa ni ápice lo que sientas o como estes, ellos se merecen tu completa atención. Así que nunca les importa cuando Raul cierra su caja para poder hacer el corte, no hay día en que un cliente se queje diciendo "yo soy el que te mantengo comprando aquí" o cosas similares. Por si fuera poco, la presión que los jefes imprimen sobre sus empleados no es para nada motivadora, no pagan las horas extras con dinero, sino con tiempo, no dan permisos tan fácilmente, cada semana el día de descanso es distinto y te lo pueden cambiar un día antes arruinandote todos tus planes, te mandan a comer a la hora que sea y no te dan permisos para ir al baño cuando lo necesitas, para colmo, se sienten lo suficientemente dignos como para ni siquiera saludarte o decir un "buenos días", el gerente de la tienda es conocido por todos, pero él no conoce a nadie, sólo te ve y olvida que trabajas en su tienda.
Pero no importa. No importa el murmullo de la gente que parecen gritos, no importa que los pies griten por un descanso, no importa la desvelada de anoche (que la salida fue a las doce y media de la noche) y abrir hoy a las siete de la mañana. No importa. Delante de Raul, en la caja numero 17 esta aquella chica con la que ha soñado desde que la vio la primera vez. Miriam.
Miriam es una chava delgada de 23 años, con el cabello por debajo de los hombros y quebradizo, su piel es morena, sus ojos rasgados y, a simple vista, no tiene nada en particular al resto de las chicas. Pero tiene una gran historia que contar. Miriam estuvo casada con un demonio, no esa clase de hombre que golpea mujeres, sino aquel que ignora la existencia de su pareja, salvo cuando su deseo sexual es casi insoportable y su pareja es la mujer más cercana. Con él tuvo una hija a la que Miriam llamó Angie, y con ella se empieza la historia de sufrimiento por la falta de atención, de sustentabilidad economica familiar y una mujer extra en la vida del esposo de Miriam. Harta de todo y por amor a su hija, Miriam decidió separarse de su esposo, con ayuda de un tio pudo eliminar los registros civiles del matrimonio y no hubo sacerdote que consagrara tal compromiso; gracias a la indiferencia del padre, la niña fue registrada con los mismo apellidos que la madre, como hija de madre soltera.
Miriam llegó a Monterrey, Nuevo León de alguna parte del estado de San Luis Potosí, al sur de N.L. huyendo de todo esto. Tomó a su hija y sus cosas, con ayuda de su mamá quien la acompañó hasta acá, tomó un autobus a altas horas de la noche dejando a su mariod sin noticias de ella. Suceso que no cambiaron las cosas. Sin embargo, Miriam sólo tuvo algunos meses de descanso en este estado, pues la necesidad, el habmbre y la salud de su hija comenzaban a ser de nuevo un problema. Encontró almas caritativas que curaron un poco su situación, pero por más ayuda que pudieran dar, estas no iban a resolverlo todo.

Raul estaba ahí, dispuesto a ayudarla, dispuesto a todo, incluso a casarse con ella. No le importaba su pasado, le importaba el presente de Miriam y su futuro; y Raul quería hacer feliz a Miriam y ser feliz él también con ella. Raul había juntado dinero para comprarle un anillo de comprimiso, más aun no era suficiente; siendo sinceros, su sueldo de cajero no era suficiente para nada, pero había conocido gente que era feliz ganando menos que él, además esperaba que el sostenimiento de la familia fuera de ambos. Claro, a Raul le gusta soñar mucho pero sabía que era capaz de hacer lo que sea por Miriam y su hija Angie.
Pero no sabía como decirselo, Raul estaba tan enamorado de Miriam que se moriría si ella lo rechazaba. Un buen día se armó de valor. Miriam y Raul siempre salían a comer juntos, eran grandes amigos y ella comenzaba a notar que Raul buscaba algo más, pero no decía nada, su cabeza pensaba en otras cosas y el amor lo dejaba aun lado.
— Miriam... qui... quiero decirte algo impor... tante — Dijo Raul sin saber de donde salían sus fuerzas para hablar
— Yo también debo decirte algo, pero dime tu primero — le contestó Miriam
— N... no! Dime tu primero
— Para mi eres muy especial y me duele decirte esto pero...
— ¿Pero? — El corazón de Raul comenzaba a retorcerse en su interior
— Me voy a regresar a San Luis.
Continuara...
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