El día que el mundo se movió
El sol no brillaba de manera distinta
era como cualquier otro día.
El día en que la tierra se movió.
Todo se derrumbaba, la tierra tamblaba,
la gente corría y gritaba
y el llanto de los niños que en mas de 3 días no va a callar.
El suelo se abre, las paredes se cuartean,
una alarma se escucha por ensima del llanto de dolor,
las lagrimas se asoman por el borde de los ojos,
ojos que no creen lo que ven.
El día que la tierra se movio.
Eternos minutos de terror,
busca a tus familiares en un mar de dolor,
la noche se acerca, pero oscuro ya está.
El día que la tierra se movió.
La gente corría sin ningun sentido,
no había forma alguna de escapar.
Mira la niña que llora desubicada buscando a su madre,
mira las calles por las que siempre pasaste
y que ahora ya no son igual,
muestran un lugar tan distinto al que era,
tal vez una representación del infierno.
El día que la tierra se movió.
La luna ilumina los desastres en las calles,
la gente como loca ayudando como puede a los demás,
gente entre escombros pidiendo auxilio,
cuerpos regados por la calle ya sin aliento.
El día que la tierra se movió.
La noche parece eterna.
El día que la tierra se movió.
Mi grito de dolor se escucha por todo el mundo,
Las lagrimas de mis hijitos las transmiten por todos los canales,
Mi casa derrumbada es también tu casa,
Nuestros padres desaparecidos los buscas tu también.
El día que la tierra se movió.
El rugir de los motores de grandes aves de metal color verde resuena sobre nuestras cabezas,
el aroma de tu comida llega a mi nariz,
la replica de tus oraciones ensordecen mis oidos,
me regalas un vaso y me das de beber.
El día que la tierra se movió.
Me cuentan historias de cuna que no puedo creer,
miles de manos ayudandose entre si,
miles de manos ayudandome a mi y mis hermanos,
angeles vestidos de blanco y otros en color verde,
me enseñan imagenes que me hacen llorar.
El día que la tierra se movió.
Veo tu cara, con una sonrisa preocupada.
Tus manos ocupadas cargando una caja
y tus compañeros a tu lado ayudando.
Veo a tus vecinos caminar al cielo,
cargando el pan que se quitaron de la boca,
veo a la multitud quitandose sus chaquetas.
Y ofreciendomelo, tus manos se extienden a mi.
El día que la tierra se movió.
El panorama es desalentador,
sin embargo miramos a los niños,
angeles de verde se les han acercado
y en sus pequeñas y mugrientas manos ponen manjares
pequeños dulces llenos de felicidad,
envueltos en risas.
Con sabor a esperanza.
El día que el mundo se movió.
El día que el mundo se movió
su fuerza fue mayor que la de mil terremotos.
El día que el mundo se movió.
El día que el mundo se movió.
El día que el mundo se movió.
El día que el mundo se movió.
Estaré eternamente agradecido.
Ayudar a los damnificados en Haití es abrir la puerta a los cielos, son personas como tu y como yo que necesitan ayuda, necesitan esperanzas y nuevas fuerzas para levantarse y seguir adelante. Esto lo escribí después de escuchar lo que mi hermana vio en un centro de la cruz roja con los voluntarios que recojen la ayuda que las personas enviaban.
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